Hablar de los 20 años de Grupo VEQ no es hablar únicamente de desarrollos, cifras o crecimiento territorial. Es hablar de decisiones humanas, de momentos difíciles, de equipo, y de una forma muy particular de entender lo que significa construir.
A lo largo de estas dos décadas, Grupo VEQ ha participado en la creación de espacios que han mejorado la calidad de vida de miles de mexicanos. Hoy son 28 proyectos concluidos y 28 desarrollos en construcción, con presencia en distintas ciudades del país, sin embargo, el verdadero crecimiento no se mide sólo en metros cuadrados, sino en la forma en la que la empresa ha sabido sostener su esencia enfocada en la parte humana y el bienestar de las personas mientras crecía.
Ese camino no ha sido lineal ni fácil, y justo ahí es donde aparece lo más valioso de la historia.
CRECER SIN PERDER EL SENTIDO DE COMUNIDAD
Jesús Sainz, director general, ha sido testigo directo de la transformación de VEQ. Desde un equipo pequeño hasta una empresa con presencia nacional, el cambio ha sido profundo:
“Cuando yo llegué éramos 35, ahora somos un ‘poquito’ más que eso, sólo estábamos en Guadalajara, hoy estamos en 8 ciudades”.
Pero más allá del número de personas o ciudades, Jesús subraya algo que ha definido a VEQ desde dentro: la forma en la que se vive como comunidad.
“La forma en la que yo nos veo es como la fuerza de la comunidad. Como todos juntos representamos lo que es VEQ”.
Con el paso del tiempo, también se fue clarificando el propósito de la empresa, no como un discurso, sino como una práctica diaria:
“De unos años para acá nuestro propósito ha sido construir comunidades que mejoren la calidad de vida”.
LA PANDEMIA: el momento que marcó un antes y un después
Si hay un punto clave que unió profundamente a Grupo VEQ, fue la pandemia. En un contexto donde muchas empresas recortaban personal o salarios, la dirección eligió arriesgarse por las personas, y hacerlo diferente.
Antes de cualquier anuncio, Jack Levy, presidente, y Jesús Sainz se sentaron a analizar alternativas reales. El escenario era complejo: si no se ajustaba la manera de gastar, la empresa tendría que detenerse por un tiempo.
En una reunión por Zoom con todo el equipo, se comunicó algo claro y poco común: no se le bajaría el sueldo a nadie. Lo que sí se pidió fue apoyo voluntario y temporal a quienes pudieran prestar una parte de su flujo salarial, con el compromiso de devolverlo cuando la situación se estabilizara.
La respuesta del equipo dejó una huella profunda.
“Pedimos ayuda y el equipo respondió. Juntos empezamos a cuidarlo, empezamos a actuar diferente. Tengo bien grabada esa junta donde me presentaron el apoyo de lo que la gente podía hacer para juntos salir adelante. Y acordándome me dan ganas de llorar otra vez… la verdad es que sin hacerlo con obligación logramos encontrar juntos el cómo sí”.
Jesús Sainz – Director General
Ese momento confirmó algo que no se construye con organigramas: la confianza.
ENCENDER VELAS, NO APAGARLAS
Para Martín Rivas, Director General de Comercio e Ingresos, el crecimiento de VEQ se refleja en las personas, el representandolas como velas que alumbran a más personas y que juntos pueden irradiar una luz más fuerte:
“Hace 8 años que llegué éramos 50 personas, hoy ya somos 500. 500 velas, y ya se ve la luz más grande cada vez. Lo que me encanta de VEQ es que enciende velas”.
Martín comparte también una experiencia profundamente personal. Hace tres años atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida. Cuando ni él mismo podía sostenerse, la empresa lo hizo. Fue rodeado por personas, por apoyo real, por cariño y lealtad.
“Soy completamente otro Martín”.
Ese acompañamiento marcó un antes y un después, no sólo en su vida personal, sino en la manera de entender lo que significa trabajar en VEQ: apoyar al otro, sostenerlo cuando lo necesita y así crecer juntos y poder llegar más lejos.
UN EQUIPO HUMANO COMO BASE DE TODO
Desde la presidencia, Jack Levy lo resume con claridad. Para él, el foco siempre ha sido el mismo: hacer mejor las cosas y cuidar a las personas que las hacen posibles.
“El enfoque ha sido hacer mejor los proyectos, tener el equipo, cumplir, mejorar la calidad de lo que hacemos, mejorar la experiencia de la gente que participa”.
Cuando se le pide definir a VEQ en una sola palabra, no duda:
“Si pudiera describir a VEQ en una palabra sería: equipo humano”.
El “CÓMO SI» COMO FILOSOFÍA DE VIDA
Erick García, director general adjunto, ha vivido de cerca el crecimiento operativo de la empresa. De desarrollos pequeños a proyectos de miles de unidades en distintas ciudades del país.
“Hace poquito más de 10 años estábamos haciendo 3 desarrollos con menos de 50 unidades y ahorita, en unas ciudades, estamos haciendo unas 3500 unidades, en 7 ciudades de la república”.
Pero lo más valioso, dice, ha sido adoptar una forma de pensar:
“La filosofía de buscar siempre el cómo sí, no buscar pretextos, sino buscar opciones, buscar soluciones. Eso me ha ayudado en lo profesional y en mi vida, a estar empujando a hacer cosas nuevas y a superar barreras”.
También destaca algo que define a VEQ: la posibilidad de influir positivamente en otras personas y devolver lo que uno mismo ha recibido.
IMPACTO DESDE CADA ÁREA
Desde la planeación, Gabriela Franco, directora de planeación y desarrollo, lo tiene claro:
“Queremos ser un referente de industria, queremos buscar el bienestar de los colaboradores”.
Desde ventas, Jennyfer Chávez, directora de ventas, conecta el trabajo diario con el impacto real en las personas:
“Ayudar a que tengan un lugar para hacer un hogar o una inversión que el día de mañana pueda ir creciendo, esa es la parte más bonita”.
Leonel Rangel, director de servicios corporativos, resume una de las lecciones más importantes que deja VEQ:
“Reconocer el valor de las personas, valorar el esfuerzo de la gente”.
También reconoce el crecimiento alcanzado:
“Hoy en día tenemos proyectos con 600 unidades, ha sido padre todo el crecimiento”.
20 AÑOS QUE SE VIVEN PROFUNDAMENTE
Los 20 años de Grupo VEQ, celebrados el 27 de noviembre de 2025, no sólo representan una trayectoria empresarial sólida —respaldada también por la confianza del sistema financiero, siendo hoy el segundo cliente más importante de Santander en México—. Representan algo mucho más difícil de construir y mucho más valioso de sostener: una historia profundamente humana.
Significan años de elegir a las personas antes que al miedo. De tomar decisiones conscientes incluso en los momentos más inciertos. De entender que una empresa no se mide sólo por lo que crece hacia afuera, sino por lo que es capaz de sostener hacia adentro.
Estos 20 años hablan de comunidad en el sentido más real de la palabra: personas que se cuidan, que se apoyan, que caminan juntas cuando todo va bien y, sobre todo, cuando no. Hablan de confianza construida día a día, de vínculos que no se rompen en la crisis, de un propósito que se vive y no sólo se enuncia.
Porque al final, Grupo VEQ no sólo construye desarrollos.
Construye espacios donde las familias puedan crecer.
Construye equipos que se saben acompañados.
Construye confianza que atraviesa el tiempo.
Y cuando todo eso se une, lo que realmente se construye es comunidad.
